viernes, 11 de agosto de 2017

Honda S800 (1966-70) - AUTOart 1/18

Siguiendo con la saga de roadsters japoneses luego del Datsun Fairlady 2000 , esta vez le toca el turno al legendario Honda S800, un pequeño convertible que fue la culminación de una serie iniciada en 1962 aplicando la experiencia adquirida en el campo de las motocicletas.
Es así que deciden incursionar en la producción de pequeños autos con mecánicas provenientes directamente de aquellas, incluso hasta en su transmisión por cadena, que abandonó recién con el modelo que nos ocupa esta semana, a diferencia de los antecesores S360, S500 y S600
Dichas siglas en todos los casos aluden a la cilindrada, el común denominador era motores muy pequeños, pero que giraban bien por encima de las 8000RPM y que en el caso del S800 con 4 carburadores Keihin lograba una potencia de 70CV, lo que unido a un casco muy liviano catapultaba a este mini bólido hasta los 160 Km/h.



Se produjo en dos tipos de carrocería, coupé y convertible, siendo esta última la más vendida y por ende la de mayor difusión.
El primer deportivo de Honda será recordado por su particular sonido gracias a las altas RPM de su impulsor, quienes lo oyeron lo comparan en versión estandard con una aspiradora, o bien con una turbina de jet cuando estamos ante uno preparado para competición.


La Miniatura

Otra delicatessen que nos trae AUTOart, logrando captar toda la esencia de este legendario Honda hasta en el mínimo detalle.
Como en otras oportunidades, y gracias a piezas separadas que vienen en el empaque nos brinda la posibilidad de lucirlo con su capota abierta o bien cerrada como en la última foto, por supuesto que sin su techo deja relucir el impecable interior, marca registrada que pese a la costumbre no deja de sorprendernos en cada nueva realización.

















martes, 18 de julio de 2017

BMW 328 Streamline Mille Miglia 1940 - AUTOart 1/18

En 1940, los planes originales de BMW era construir tres ejemplares del 328 con carrocerías aerodinámicas específicamente para competir en la Mille Miglia de ese año.

Sin embargo al comienzo de la misma sólo dos coches estaban listos.
Debido a limitaciones de capacidad productiva todo el trabajo de ensamble no podría llevarse a cabo en la fábrica de Munich, pues dicha planta tenía limitada disponibilidad en el departamento de desarrollo de vehículos personalizados, ya que sólo estaba produciendo allí motocicletas y motores aeronáuticos en ese momento.

Todos los automóviles de serie BMW fabricados antes de 1945 vinieron de la planta de Eisenach. Debido a esta falta de capacidad y la urgencia por la competencia, el chasis terminado y estructuras especiales fueron cargados en un camión y enviados a Milán para que las carrocerías pudieran instalarse allí sobre la base de los diseños BMW.
Allí, el carrocero Touring fue contratado para producir las carrocerías de aluminio de estos vehículos en un procedimiento acelerado.



Como otros BMW que se alinearon en el inicio de las Mille Miglia de 1940, estos dos roadsters fueron accionados por un motor BMW 328 que generó alrededor de 135 caballos de fuerza en lugar de los estandard 80. Dos idénticos roadsters tomaron partida de la Mille Miglia de 1940 con los números 72 y 74, finalizando tercero y quinto respectivamente.



Estos autos hicieron una importante contribución para BMW dentro del resultado final, pues la marca se adjudicó además la victoria con otro auto, el 328 Touring Berlinetta al mando de Von Hanstein y Baumer.


La Miniatura:

AUTOart afortunadamente se acordó de este extraño y poco difundido BMW y produjo una fantástica réplica en 1:18 de una delicadeza y rigor histórico únicos, fiel a su costumbre que le ha dado tanto prestigio.



Solo la sobria numeración en negro hace saber que estamos ante un auto de carrera, y recién después notaremos que por dicho motivo carece de todo ornamento a excepción de los emblemas de la marca.


Sin embargo las suaves líneas de su carrocería, de una elegancia que solo un diseño italiano pudo haberle dado, hacen imaginar que luego de la competencia uno podría tranquilamente salir en él a surcar las carreteras con el cabello al viento casi sin ninguna modificación previa.



















viernes, 14 de abril de 2017

Datsun Fairlady 2000 SR311 (1967-1970) - AUTOart 1/18

El Datsun 2000 Sport fue el último y mejor de la línea de tradicionales autos abiertos japoneses, que comenzaron con el Fairlady 1500 de 1962.

Cuando el Fairlady llegó escena en la década de 1960, el mercado estaba dominado por los británicos, con coches como el MGB, Austin-Healey 3000 y Triumph TR4, todos con su ganada trayectoria.
El MGB en particular fue un best seller, un coche muy popular y asequible para aficionados al deportivo abierto.

Tal vez no es de extrañar que el Datsun Fairlady parecía muy similar a los coches con los cuales estaba tratando de competir, con líneas y proporciones parecidas, pero aún tenía que vencer la reticencia de los compradores que lo prejuzgaban por el sólo hecho de ser japones.




Los deportivos japoneses tenían todavía que ganarse un lugar en el mercado, y no habían tenido la oportunidad de demostrar sus cualidades de durabilidad y confiabilidad, pero cuando llegaron en 1967 con el 2000, el conservador MGB ya llevaba cinco años y comenzaba a verse superado en todo sentido por el japonés, que lograba una velocidad máxima superior a 200 km/h cuando el coche británico apenas orillaba los 160, gracias al motor U20 de cuatro cilindros, 2 litros y un árbol de levas en cabeza que erogaba 150 CV a 6000 revoluciones y 184 Nm de torque a 4800, acompañado por una caja de cambios manual de cinco velocidades sincronizadas, todo un adelanto para un auto de esta clase en su época.

Por debajo tenía suspensión delantera independiente de resortes planos semielípticos y barra de torsión en la parte trasera.
El frenado era por discos delanteros y tambores en la parte trasera, mientras que la dirección era sin asistencia.

El SR311 superó en performances a todos los de su clase, incluso el Mazda Miata MX5 lanzado 2 decadas después, y aún con todos los avances técnicos que hubo en ese lapso, incluyendo el doble arbol de leva en cabeza, no pudo superarlo en la prueba del 0-100 así como tampoco en la velocidad final de +200km/h.

En 1970 fue sustituido por el muy popular 240Z, el primero de la serie Z que continúa vigente hasta hoy con el 370Z.



La Miniatura

Esta delicia de modelo no podría ser de otro sello que el de la prestigiosa AUTOart, que como es habitual se encargó de que cada detalle del pequeño deportivo nipón estuviese allí donde debe, dejándome sumamente satisfecho con un producto de altísima calidad.


Junto con el Honda S800 que ya les mostraré, forman una excelente pareja de exponentes de una época que muchos desconocíamos de las marcas japonesas y que a medida en que voy incursionando en ella descubro autos únicos y muy poco vistos como el que nos ocupa, pero que sin duda son los pilares del prestigio ganado por los japoneses que en muy pocos años revolucionaron el mundo motor, gracias a la constante evolución y estudio y no a la copia, como sus ignorantes detractores clamaban en su momento.

Kudos entonces a AA por haberles dedicado su atención al ellos y podamos así disfrutar de estas pequeñas joyas a escala en nuestra colección.












Algo muy destacable es que traiga la capota en dos opciones, replegada como en todas las fotos anteriores, o bien desplegada como en las siguientes.
Muchas marcas recurren al ardid de vender ambas versiones como modelos o referencias separadas.