sábado, 30 de mayo de 2020

Jaguar E Type 3.8L Series 1 (1961) - AUTOart 1/18

En los años 50, la firma de Coventry estaba a la vanguardia en competición, su modelo insignia el C Type, derivado del XK120, le dio su primera victoria en Le Mans en 1951, de una serie de 5 triunfos en los próximos 7 años, coronados con 3 consecutivos del 55 al 57 con el exquisito D Type.
Esto hizo que sus rivales recogieran el guante y ya para 1958 Ferrari dominaba Le Mans, mientras que en 1959 lo hacía Aston Martin.
Mientras tanto, Jaguar seguía durmiendo en los laureles obtenidos a lo largo de esa década y se limitó a evolucionar el XK120 en 140 y luego en 150, finalizando con el XK150S con el poderoso L6 de 265 HP.
Pero ya iniciada la década del 60 estos autos lucían desactualizados, frente a estilizadas Ferrari 250 GTO o Aston DB4



Los diseñadores de Jaguar sabían que hacía falta algo diferente, por eso tomaron inspiración en aquél D Type de competición y basaron su nueva creación en ese diseño, tomando muchas soluciones mecánicas usadas en el ámbito deportivo como el chasis tubular, solo que reemplazando el aluminio por acero pero aún así resultaba más liviano y resistente que su antecesor XK150.


Por lógica alfabética, el nuevo modelo sería el E Type, y adoptaría el mismo L6 de 265HP
El modelo fue presentado en el salón de Ginebra de 1961, y causó un gran impacto, al punto que como comentamos en la entrada del XJ-S el mismísimo Don Enzo Ferrari lo calificó como "el más bello automóvil jamás producido", concepto aún hoy vigente en el mundo automovilístico y sigue siendo fuente de inspiración de los diseños de la marca.
Nadie mejor que AUTOart para captar toda la esencia de un ícono automotriz como es el E Type.

Si bien el color por obligación para la réplica hubiese sido el British Racing Green, terminé decantándome por el negro por una sola razón, el interior en color claro.
Personalmente siempre elijo los interiores claros por sobre los negros ya que se lucen mucho mejor.
Una lástima que la versión en verde no lo ofrezca pues hubiese sido perfecta.
Comentamos que el diseño provenía de la competición, y uno de esos rasgos puede verse en el capot, si bien no es raro ver autos con apertura de atrás hacia adelante, en este caso directamente se levanta todo el frontal dejando a la mecánica, maravillosamente reproducida, a la vista.


Otro aspecto deportivo se nota en la posición del motor, detrás del eje delantero, para darle el reparto de pesos óptimo.
Siendo un modelo de la serie Signature, ofrece suspensiones operativas las cuales al quedar el frontal en descubierto se pueden apreciar en acción al presionar.
El resto está a la vista, múltiples de escape, carburadores SU y su filtro de aire triangular.
Por debajo unas maravillosas llantas de rayos, según indica el folleto adjunto son metálicos y montados individualmente a mano, una verdadera obra de arte.
Completan el conjunto unos neumáticos de perfil y dibujo realistas.

En el frontal llama la atención los aros cromados que dan contorno a las burbujas de los faros, así como la bagueta que surca por arriba del guardabarros, ambos puntos característicos del E Type, lo mismo su silueta lateral de un largo capot y una cola corta y afilada, con el paragolpe repartido en dos secciones en sendos extremos.

El portón trasero de singular apertura horizontal y a su lado la tapa del tanque de combustible, que aunque diminuta es operable.


El interior es otro de los fuertes de la marca, utilizando cuero para las butacas y texturas metálicas para tablero, relojes y volante exquisitamente reproducidos, éste último hasta replica la veta de la madera en su aro.




En resumen, un auto que es casi obligatorio para todo coleccionista por lo que el mismo representa en la historia del automóvil, algo así pues merece una réplica a su altura, y creo que AUTOart ha hecho una maravilla con él, un merecido tributo en escala, de esas piezas que dan para quedarse largo rato admirando.






miércoles, 20 de mayo de 2020

Jaguar XJ-S V12 (1985) - AUTOart 1/18

El Jaguar XJS, tuvo la mala fortuna de ser el sucesor directo del E-Type, "el más bello auto jamás producido", según palabras nada menos que de don Enzo Ferrari.

A pesar de haber sido creado por el mismo dúo que pergeñó a su mítico antecesor, Sir William Lyons (responsable de Jaguar) y Malcolm Sayer, especialista en aerodinámica que lamentablemente no llegó a verlo, pues falleció meses antes que su boceto fuera seleccionado para producción, este XJS no tuvo la bienvenida esperada, y es lógico que así sea pues el E Type había dejado la vara muy alta.



Presentado en 1975, las críticas lo destruyeron, calificándolo las más benévolas como “controversial” y las más duras como “feo, o aburrido” directamente.

Algo muy común en soluciones de diseño rupturista es que despierten pasiones u odios, díganselo a Citroën sino.
En este caso el remate de los gruesos pilares traseros fue criticado, no solo por su estética sino por temas de seguridad en algunos países para homologarlos, aduciendo disminución de visibilidad.


Fue un auto grande por fuera, aunque no tanto por dentro como se podría inferir, pero dotado de un confort exquisito, entre lo más destacado unos opulentos asientos de cuero Connolly y suficiente madera como para construir un fuerte.



Todo el pesado conjunto era movido por un poderoso motor V12 de 5.3 litros y 295hp que le daba unas prestaciones muy buenas, aunque lejos de ser deportivas.
No voy a extenderme más en este apartado para las entradas, para eso hoy está Internet, y sinceramente llenar de datos que abruman hace tediosa la lectura, al menos a quien esto escribe.

Volviendo al tema, este cambio de paradigma en la marca, sumado al diseño que ya comentamos, y el hecho de presentar un propulsor ávido de combustible justamente en el inicio de la crisis del petróleo de principios de los 70 condenó al XJ-S a una muy baja demanda.

Su confiabilidad tampoco fue destacable, como en todo producto británico su chaperío era proclive al oxido prematuro, y la compleja mecánica muy celosa en su mantenimiento.
Un V12 no es un motor precisamente sencillo de atender, pueden dar cuenta de ello propietarios de Ferrari y Lamborghini también.
Se mantuvo en producción en la planta de Coventry por largos 21 años hasta 1996, por cierto para esa época bastante superado en diseño, y su reemplazo vino de la mano del XK


Yendo a la miniatura, en líneas generales no “entra por los ojos”, ni tampoco será el foco de atención de cualquiera que visite nuestras vitrinas, pues de afuera es un auto más bien feo, poco atractivo.
Su encanto radica cuando uno lo descubre, se acerca y lo aprecia en detalle, ahí es donde vemos la mano de AUTOart reproduciendo todo lo que se ve, y lo que no se ve también.

Cosas como el interior, vano motor, baúl completo, en ambos casos sostenidos por amortiguadores simulados, las luces son realmente exquisitas, replicando no solo su exterior sino su interior llegando a las lámparas.


En resumen un modelo exquisito, otro exponente más de los buenos viejos tiempos de AUTOart que todos añoramos, que seguramente se convertirá en un clásico del coleccionismo en un futuro, dada la masiva migración en general hacia los modelos sellados, de resina o “composite” como AA los denomina, con lo cual ya coleccionar en escala 1:18 además de caro (pues los precios contrariamente a lo que uno supone, suben) ya no tendrá el mismo encanto, de hecho yo prácticamente he dejado de comprarlos por dichos motivos.
Por suerte todavía quedan muchas joyas como ésta para descubrir, y para compartirles.



viernes, 1 de mayo de 2020

Ford Model T Bombero (1914) - Road Signature 1/18

La cuarentena posibilitó que vuelva a estas pamplinas, a las que hacía rato tenía ganas de retomar, pero nunca encontraba el momento para dedicarle tiempo, no tanto para escribir una entrada sino más que nada para las sesiones de fotos que son las que más lo consumen. Sin más preámbulo, vayamos a lo importante:

Para introducir esta nueva entrada, una breve reseña histórica de este modelo, el mítico Ford T de 1914, vehículo que por su versatilidad y relativo bajo coste fue rápidamente adaptado para su uso en servicio de bomberos de pequeñas ciudades de los Estados Unidos con bajos presupuestos, y luego en años siguientes en otras de Europa como Milán, que incorporó una unidad ya posterior, de 1926, con un chasis más largo, y con carrocería de la conocida American La France. Allí cuenta la leyenda que Henry Ford quedó tan enamorado de ese camioncito que le cedió a dicha comunidad un nuevo modelo 1938 a cambio del mismo.



El ejemplar replicado por Yat Ming para su línea Signature Series en 1/18 representa al modelo T en su configuración original y más rudimentaria, con su sencillo motor de 20hp, transmisión de 2 velocidades y reversa con mando a las ruedas traseras.



Adornado en brillante rojo con filetes dorados que hacen juego con la profusión de accesorios en bronce pulido como ser campanilla, recipientes, valvulas, manómetros y picos de manguera, radiador y faros principales, junto al típico faro de búsqueda direccional.

Adicionalmente lleva una escalera confeccionada en madera real, desmontable y con función de extensión, al igual que la manguera de tela desenrollable mediante manivela.


En síntesis, un modelo muy vistoso, como lo son la mayoría de los de esta temática, pero que con el encanto especial del Ford T forma un conjunto difícil de pasar por alto, que invita a admirar por un largo rato hasta sus más mínimos detalles.







viernes, 26 de abril de 2019

BMW LS700 Luxus (1963) - Signature Models 1/18

El BMW 700 fue la última incursión de la marca bávara en los automóviles económicos, pero le debe a este pequeño coche nada menos que la salvación de la bancarrota.


En efecto, para fines de los años '50 la BMW afrontaba serios problemas financieros, razón por la cual encargó al diseñador italiano Michelotti un nuevo modelo basado en el 600 pero con una plataforma más alargada, ya que las reducidas dimensiones de su antecesor, el famoso Isetta, sumado al inusual acceso por el frontal no terminaba de convencer al mercado y sus ventas no eran masivas como se esperaba.


Se creó entonces un modelo totalmente nuevo, sería el primer BMW con carrocería monocasco, y un motor más potente de 700 centímetros cúbicos.


Su primer aparición fue en el Salón de Francfurt de 1959, presentándose dos variantes, un sedán 2 puertas denominado LS 700 Luxus y una coupé CS700, ambas equipadas con un bicilíndrico de ubicación trasera, con el mencionado cubicaje y unos 30 CV que le permitían alcanzar unos respetables 125 km/h.


Se empezó a fabricar en serie en 1960, vendiéndose 35000 unidades en dicho año, alcanzándose los 190.000 el año 1965.
La versión coupé, potenciada hasta los 40CV tuvo un interesante desempeño deportivo al mando de reconocidos pilotos como Hans Stuck


Fue realmente un éxito en todo el mundo, y se llegaron a fabricar también fuera de Alemania en forma de kits en Bélgica, Italia y en nuestro país por la firma Metalmecánica SA bajo la marca De Carlo, produciéndose alrededor de 9000 unidades entre todas las versiones.




El modelo que hoy presento es de la firma Signature Models, no es algo nuevo sino que tiene cerca de una década conmigo. Hoy dia esta marca pasó a la historia, como varias otras dentro de esta escala del hobbie, pero ha dejado una interesante huella, tanto en calidad como en selección de modelos, muchos de los cuales aún no han sido replicados por otras marcas, hecho que los torna más interesantes aún.


Presenta buenas terminaciones, por arriba del promedio en aquel momento, situándose en un eslabón intermedio y levemente por debajo de las más renombradas, las imágenes dan cuenta de ello, tanto en molde como en pintura, interiores y demás características.



BMW recién volvería al mercado de autos pequeños (si bien no con su marca en forma directa) con el Mini en 2002, aunque ni fue ni es hoy precisamente económico, por ende no sería justo comparar ambas incursiones objetivamente.

viernes, 22 de marzo de 2019

Volvo PV544 (1963) - Revell 1/18


El Volvo PV544 forma parte de una serie de vehículos de pasajeros ideados por la casa sueca durante los años de la II Guerra Mundial a raíz de la escasez de materias primas imperante en esas épocas de contienda, proponiéndose entonces fabricar un vehículo compacto y con una mejor economía de combustible, para con ello atraer las ventas y salvar financieramente a la compañía.


Para 1947 la empresa presentó el primitivo Volvo PV444, el que tuvo una inmediata y positiva recepción por parte del público sueco, y por ende los pedidos comenzaron a llegar en gran cantidad.


Se ganó enseguida una gran reputación de confiabilidad y dureza, aunque su diseño fue criticado desde el comienzo por ser ya antiguo al momento de su presentación.
Recuerda a los autos norteamericanos de fines de los 30 y principios de los 40 con los guardabarros separados del capot y la línea redondeada del techo que cae hacia el baúl por detrás.


En el único aspecto aunque no visible en que sobresalía era en su estructura, que era monocasco (fue el primer Volvo con carrocería autoportante), a diferencia de aquellos con los que se los comparaba, que todavía las portaban sobre chasis indepedientes.


La motorización era un cuatro cilindros, que varió entre los 1,4 y 1,6 litros con solo tres bancadas, pero ya para 1958 cuando se lanzó el PV544, modelo que nos ocupa, los motores alcanzaron los 1,8 litros (denominación B18), con cigüeñal apoyado en 5 bancadas, impulsor que luego se usaría en el P1800.
El cambio de 3 marchas se reemplazó por uno de 4 velocidades, y en 1962 la instalación eléctrica paso de 6 a 12 voltios.


Fuera del aspecto mecánico, los cambios visuales más destacados del nuevo PV544 que permiten distinguirlo de su antecesor son el parabrisas curvo de una sola pieza, que reemplazaba a sendos vidrios planos con parante central, la luna trasera más grande, una parrilla rediseñada, faros traseros más grandes, y en su interior un tablero renovado con velocímetro del tipo cinta desplazable.



El modelo fue muy bien recibido en USA y Canada, al punto de que en 1963 se instaló en éste último país la primera planta de Volvo fuera de Suecia.
La producción se extendió hasta 1965, habiendo salido exactamente 444.000 ejemplares de este mítico automovil.
La miniatura a 1:18 de esta semana es un modelo de Revell, que tengo desde principios de este milenio, traído desde Alemania en los albores de Ebay.


Personalmente me gusta mucho, no solo por lo icónico del automóvil que representa, sino también por su buen molde, calidad de pintura, cromados que resistieron el paso del tiempo, y en general sus cuidadas terminaciones.
Hay que ponerlo en contexto con otras marcas del momento como Bburago o Maisto, mucho más toscas en algunos detalles, y con una AUTOart apenas incipiente que todavía no había alcanzado ni por asomo los niveles que hoy conocemos.


En ese sentido Revell tenía un catálogo muy reducido pero a la vez muy cuidado, prueba de ello es que habiendo cumplido la mayoría de edad esta réplica todavía se defiende muy bien entre sus pares actuales.