viernes, 27 de enero de 2017

Mercedes Benz 220SE W128 (1958) - Sunstar 1/18

Siguiendo con la línea y plataforma inaugurada por el 180D W120,  en 1958 la marca alemana lanza su versión lujosa W128 en formato sedan, cabriolet y coupé.
Montaban mecanicas de 6 cilindros de 2.2L (de ahí la denominación 220) con tapa de aluminio, arbol de levas a la cabeza, inyección mecanica Bosch, carrocería autoportante y suspensión totalmente independiente.
Siendo en su momento las versiones más lujosas, contaban con los más sofisticados interiores revestidos íntegramente en cuero, embrague automático para la versión de cambio manual y hasta se ofrecía equipaje en cuero haciendo juego con los interiores. Sin embargo no estaba disponible ni aire acondicionado, ni dirección de potencia ni ventanillas de accionamiento eléctrico.


Se mantuvieron en producción entre 1958 y 1960, para dejar lugar a la serie W111 que inauguraría las famosas colas, con un total de 3916 unidades en total de sus 3 versiones.


La Miniatura

El modelo que hoy presento, fue producido por Sunstar a principios de los 2000, firma de coste medio pero con una buena relación precio calidad, como ya vimos en otros ejemplares aquí presentados.
Buenos moldes, pintura y cromados de excelente calidad, y en el caso particular de este 220SE unos interiores muy vistosos que dan idea del lujo al que hacíamos referencia.
















domingo, 22 de enero de 2017

Mercedes Benz 180D "Pontón" (1953-62) - Revell 1/18

El 180, denominación de fábrica W120 pertenece a la generación totalmente nueva de vehículos de la marca de la estrella luego de la II Guerra Mundial, reemplazando a la veterana serie 170 anterior con un diseño totalmente nuevo que incorpora los faros dentro de los guardabarros, lo que dio origen al sobrenombre de "pontón" , término que en alemán y en frances alude a la carrocería envolvente en clara diferenciación de los viejo estilos de guardabarros, radiador y luces separados.

Para no entrar en detalles de modelos de esta serie, cosa que en Mercedes daría para escribir un capítulo entero, podemos decir que este estilo dio lugar a sedanes, coupés y cabriolets de 4 cilindros, tanto diesel como nafteros y otras tantas de 6 cilindros, cada una con su "W" específica y que reitero, sería tedioso enumerar, no obstante en la próxima entrada veremos una variante de éstas.

Como se puede inferir, este diseño dio mucho que de comer a Mercedes, desde 1953 a 1962, algo impensado hoy dia acostumbrados a una generación/año casi como norma en todas las marcas gracias (o lamentablemente?...) a la velocidad de desarrollo que brinda la tecnología digital.

El sucedáneo de esta exitosa línea, fue otra tanto mayor aún, la W110 aquella de las famosas colas, pero eso quedará para otra entrada futura.


La Miniatura

Este ejemplar de un 180D producido por Revell a 1/18 fue toda una novedad en su momento (2004) y lo sigue siendo pese a que el crecimiento de variedad en esta escala no cesa, llegando extremos de ofertas de un modelo hasta por 3 o 4 fabricantes mientras otros autos siguen ignorados olímpicamente.

No fue este el caso, que creo sigue siendo el único en su especie, de todos modos tiene un nivel de calidad bastante bueno y resiste estoicamente tanto el paso de los años como el exigente juicio de nuestro ojo que cada día se pone más pretencioso.
Veamos:











domingo, 8 de enero de 2017

Peugeot 604 GTi (1983) - Otto Mobile 1/18

El Peugeot 604 fue la primera incursión de la marca en el segmento de clase E de grandes berlinas de lujo desde el 601 allá por 1934. Cuarenta años pasaron hasta que, basado en la plataforma del 504 y diseñado por Pininfarina (al igual que el 505) se presenta el 604 en el Salón de París de 1975.

Su motorización era un V6 de 2.9 litros y 155 CV en la versión que nos ocupa (GTi), una evolución del impulsor V6 de 2.7 litros y 145 CV desarrolado en conjunto con Volvo y Renault, motivo por el cual se lo conoce como V6 PRV, equipando a varios modelos de esas tres marcas.
A pesar de tener un interior lujoso y confortable como es de suponer en un auto de este segmento, comercialmente no tuvo el éxito esperado, principalmente porque le tocó la época de mediados de los 70 con la crisis del petróleo en donde los autos grandes y de consumo elevado dejaron de ser demandados, y por otra parte tampoco ofrecía ninguna innovación técnica, sino que era de concepción más bien conservadora, desde su diseño (solicitado así por la fábrica a Pininfarina), hasta su mecánica.
Por otro lado la tendencia a una prematura corrosión de su carrocería contribuyó a que las ventas no repuntaran.
Hacia 1979 la versión Diesel pasa a ser el primer sedán europeo con motor Turbo Diesel, un año antes que el Mercedes Benz 300TD, en ese año dicha versión representa más de la mitad de las ventas, las cuales si bien continuaron, fueron casi nulas luego de lanzado el 505 en 1982, saliendo definitivamente de producción en 1985.
En nuestro país se vieron unas cuantas unidades importadas a fines de los 70, y hoy dia son pocos los que quedan en pie y en condiciones aceptables. Sin embargo en su momento fue un auto aspiracional teniendo en cuenta el arraigo entre el público usuario que la marca de León ya tenía en nuestro país desde casi dos décadas antes, fama muy bien logradada desde el 403 y luego con el 404 y 504.


La Miniatura

Como ya vimos en el 505 de esta misma marca, nos encontramos ante un modelo de igual calidad e impecable presentación, gracias a su construcción en resina que permite unos acabados imposibles de lograr con metal, siendo hoy dia el rumbo al que apunta la mayoría de los fabricantes que de a poco se van volcando a este material.

Quizá alguna vez ya lo comenté, pero bien vale volver sobre el punto, lo que más me asombra de esta marca es la naturalidad que le imprime a cada realización, al punto tal de dar la sensación de estar ante el auto verdadero en versión reducida, lo que se dice un verdadero auto en miniatura y no una miniatura de auto.













lunes, 28 de noviembre de 2016

Buick Riviera (1971) - Yat Ming 1/18

En 1971, para substituir la generación anterior del Riviera que se venía produciendo desde 1966, vino un modelo nuevo, agazapado y sólido con una distancia entre ejes levemente más larga y un poco más pesado que su predecesor.
El diseño de cupé de lujo era inusual para la época, en particular la parte posterior de la carrocería y el techo, estilizado en la forma de la popa de un barco, motivo por el cual este coche fue apodado "boattail".
El exterior de la tercer generación impresionó a todo el mundo. La compañía había decidido volver a la "cara de tiburón" – en la forma de una inclinación inversa de la parrilla, pero la mayor atención sigue centrada en su mencionada "boattail". Este enfoque de diseño fue muy popular en los años 30, pero en 1971 esta decisión fue muy controvertida.
Debido a esto, la ventas de este muy buen coche cayeron en picada, pese a que esa inusual forma de la trasera estaban inspiradas en el exitoso Corvette Sting Ray de los 60´s.
La motorización, pre crisis del petróleo, era un V8 de 455 pulgadas cúbicas, de gran torque pese a lo cual era considerado un auto lujoso y rápido, antes que un deportivo o musclecar.
Durante su corta vida de 3 años, esta segunda generación sufrió leves cambios. La cola de bote como dijimos, aunque bella, no fue muy popular y por ende las ventas no acompañaron, poco menos de 34000 en 1971 siendo el 72 y 73 aún más bajas.


La Miniatura

Este bello modelo está en mi colección hace más de una década, a poco de aparecer en el mercado.
Siendo una marca "base" una vez más Yat Ming nos deja una agradable sensación al contemplarlo, notando enseguida que aún austeramente se pueden hacer bien las cosas sin acudir al abuso de cromados ni por otra parte omitir detalles aunque sean éstos mínimos en pos del consabido ahorro de costos.
De peso considerable dado el tamaño, tiene un molde perfecto, tonalidad y aplicación de pintura impecables así como todo el tampografiado de las insignias, contornos de vidrios, molduras etc.
El interior es más que correcto teniendo en cuenta su origen, mientras que el motor es lo habitual, es decir lo básico, en ese aspecto no han evolucionado mucho como sí lo han hecho con el exterior.
Como sucede en la mayoría de los Yat Ming se lucen aún más con algunos retoques, en este caso sombreado de parrilla y rejillas traseras de ventilación, culminando con el ahuecado de los caños de escape, los que fiel a la costumbre vienen macizos y quedan francamente feos.
En síntesis, poca cosa hubo que aportar para tener un digno ejemplar del Riviera, una buena forma además de conocer el modelo hasta el último rincón ya que uno compara con fotos del real para hacerlo, lo que implica buscar e informarse, a mi modo de ver es la parte más entretenida de este hobbie.











viernes, 4 de noviembre de 2016

Chevrolet Corvette Manta Ray (1969) - AUTOart 1/18

Algunos colegas comentaron estos dias los aniversarios de sus respectivos blogs.
A raíz de ello presté atención al mío y, para mi sorpresa, constaté que ya van más de tres años desde aquel mayo de 2013 en el que inauguraba este espacio propio con el Land Rover Series 1 de Minichamps en 1/18

No fue hasta hoy que otro hito me llamó la atención, nada menos que la entrada Nro 100.
Al lado de mis compañeros de ruta estoy lejos aun, pero tan solo pensar el tiempo que le dedico a cada una entre fotos, reseña y renegar con esta plataforma poco amigable, todo esto multiplicado por cien no es nada despreciable. Por eso es que voy a presentar un modelo que esté a la altura de la circunstancia.

Ahora bien, es dificil elegir uno entre los muchos que se me vienen a la mente y que con justicia esperan un lugar en este blog, pero bueno, la decisión recayó sobre el Corvette Manta Ray de AUTOart en 1/18 al que hace rato tenía ganas de fotografiar y redescubrir luego de 12  años en mi colección.


 
El Manta Ray fue la última evolución, el tercero de los Corvette concept que se iniciaron en 1961 con el Mako Shark, diseño de Larry Shinoda bajo la dirección de Bill Mitchel

Cuenta la leyenda que la denominación y singular coloración de este primer concept se originó en la de un tiburón que Mitchell tenía colgado en su despacho y pidió a sus colaboradores que replicaran en el auto la pintura en degradé desde el azul en su cintura al blanco en su parte inferior.



Este prototipo, fue un éxito apenas presentado al punto que sus principales rasgos dieron origen a la generación C2 del Corvette, el famoso Sting Ray. Era también la primera vez que se ofrecía un modelo coupé con techo, ya que las dos primeras generaciónes eran convertibles.

El concept original fue modificado en 1965 para dar origen al Mako Shark II, con identico esquema de pintura pero de líneas redondeadas con cintura estilo botella de Coca Cola, un frontal bajo y puntiagudo y escapes laterales de sección cuadrada y gran tamaño. La tecnología estaba a la vanguardia, con 14 motores eléctricos que movían distintos dispositivos, desde asientos, ventanillas, un alerón trasero, un paragolpe de protección retráctil para cuando el auto estaba estacionado, caja de cambios automática con control remoto, etc. Una vez más, el estilo del Mako Shark II daba origen a la siguiente generación, la más icónica de la historia del Corvette, la C3 de 1968 que con mínimos cambios perduraría por otros 15 años.

 
Finalmente, el Mako Shark II es nuevamente reformado en 1969 para crear el modelo que hoy presento, el Manta Ray. Los cambios se centraron fundamentalmente en la parte trasera, con una caída más recta y fluída, los escapes laterales de forma más convencional, un frontal con spoiler y protegido por un pequeño parachoques, incorporando 3 faros de quarzo halógenos por lado bajo una cubierta de plexiglás. El motor pasa a ser un ZL1 con block de aluminio y 427 pulgadas cúbicas.


La Miniatura

Es dificil describir las sensaciones que este modelo despierta, no solo por el auto en sí que es único en su especie, bellísimo y de vanguardia para la época, sino por el cuidado y esmero con que fue reproducido, a la misma altura de lo que el prototipo representa en la historia del Corvette, un justo homenaje a su genio creador y al legado que dejó para el futuro de este auto que como dijimos dio origen a su generación más icónica, hablar de Corvette es pensar en un C3 y luego en el resto.

Diría sin temor a equivocarme que es una de las obras cumbres de AUTOart en todo sentido, comenzando por la pintura y en especial ese degradé inferior que tanto costó reproducir al equipo de Mitchell y que se plasmó en la réplica de forma perfecta, y siguiendo con cada pieza que la compone, ruedas, carrocería, interior, etc sin la más minima imperfección, lo que habla de un control de calidad de altísimo nivel. Todo es absolutamente impoluto, muy pocos (contados con una mano) modelos de mi colección, aún los de marcas de (supuestamente) mayor calidad han llegado a este grado de perfección, al punto tal que da miedo tomarlo, algo similar a cuando uno toca un vidrio y no puede evitar dejar la huella marcada en esa superficie tan tersa y brillosa.

Por lo comentado, es que me pareció el más adecuado para esta humilde celebración de la entrada N° 100 de mi blog. Y como las palabras no alcanzan, compensamos entonces con unas cuantas fotos, que espero disfruten.