sábado, 28 de febrero de 2015

Ferrari 500 F2 (1952) - CMC 1/18

Con la inminente partida de Alfa Romeo de los grand prix, la Formula 1 se vió desesperadamente corta de candidatos para la temporada 1952.
Excepto Ferrari, ningún otro fabricante estaba dispuesto o podía solventar un auto competitivo en F1.
Todos ellos estaban comprensiblemente preocupados por levantar sus alicaídos negocios en autos de calle, antes que considerar la participación en F1
Esto dio lugar a que las autoridades deportivas decidieran disputar el campeonato mundial de ese año bajo las reglas de la F2, mucho más económica que aquella, y por ende con muchos más participantes dispuestos a competir en ella.

Enzo encargó a Aurelio Lampredi un motor de 4 cilindros, doble árbol de 2 litros según el límite reglamentario, un poco imitando a sus pares británicos que venían utilizando esa mecánica con buenos resultados.
Así, estuvo lista al inicio de la temporada, la 500F2, el 500 en alusión a los cm3 unitarios de cada cilindro, con 185hp doble arbol alimentado por un par de carburadores Weber.

El diseño de este monoposto fue el primero de la marca en mostrar una trompa con nariz abierta.


 
Aún con la fuerte competencia de HWM, Gordini, Maserati, Cooper y Connaught, la Scudería arrasó la temporada 1952 ganando 7 de las 8 carreras del campeonato, ya que no pudo hacer nada en USA en la Indy 500 contra autos especialmente diseñados para ese circuito, coronándose Alberto Ascari Campeón al final del año, seguido por sus compañeros Nino Farina y Taruffi.

Lo propio hizo en la temporada 1953, ganando 7 de las 9 carreras del año, dándole otra vez el campeonato a Ascari.

Con la consabida costumbre de Don Enzo de destruir o reciclar viejos chasis, es imposible determinar cuántos 500F2 fueron construidos o sobreviven, muchos de los cuales fueron luego dotados de motores más grandes y continuaron corriendo en temporadas siguientes.

Sin embargo, y por encima de todos los demás Ferraris, la 500F2 será recordada por ser el primer auto que le dio un Campeonato a la Scudería, y por ganar todas excepto una de las carreras disputadas en Europa en los años 52 y 53 también lo convierte en el más exitoso auto de Grand Prix jamás construido.




La Miniatura:


Este modelo en 1:18 fue editado por CMC hace ya unos 8 años, y está en mi colección desde entonces. 

Es el primero que presento de esta marca en el blog, y para quienes no la conocen es de origen alemán pero (como todo en este mundo moderno) se ensambla en China bajo estricto control, pues estamos ante productos premium enteramente armados a mano, con las mejores técnicas y materiales disponibles, y numerados en series limitadas.



Es destacable lo de materiales pues muchos de ellos son reflejo de su prototipo, ejemplo la carrocería en lugar de ser el clásico zamac tiene algunas piezas de aluminio que le otorgan la ligereza propia del auto que representa.



La presencia de metal en lugar de plástico en infinidad de piezas y detalles es el sello distintivo del fabricante. Tan solo las ruedas están conformadas por decenas de rayos que se montan a mano individualmente



Del aspecto general, y sobre todo de la pintura, nada mejor que las imágenes para darse una idea y detenerse en el rincón que más nos atraiga.







En cuanto a los aspectos funcionales, las suspensiones son operativas con el esquema real, las ruedas se pueden quitar desenroscando la tuerca palomilla central, pequeños detalles como parabrisas abatible, bocas de llenado de agua y combustible que se pueden abrir, dirección con su mecanismo de reenvio mediante juntas universales y caja reductora, etc.
Ni hablar del volante, una pequeña obra de arte en sí misma.



Quizá el empeño en usar materiales "reales" como tela para los asientos, en este caso le juega en contra ya que la escala del entramado queda sobredimensionada.

No obstante es innegable el placer de tocar un asiento tapizado en miniatura.




















viernes, 20 de febrero de 2015

Opel Blitz (1952) - Minichamps 1/43

Opel no siempre se especializó en la fabricación de autos, también fabricó camiones hasta mediados de la década de los setenta, estando centrada su máxima producción entre mediados de los 30s a los 50s, años dominados por las guerras mundiales.
En este período el vehículo más famoso fue su modelo Blitz (rayo), un camión semi pesado de alta movilidad que fue el utilitario mas usado por las fuerzas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Inclusive fue tal su éxito, por la confiabilidad y por ser multipropósito, que fue muy utilizado luego para la reconstrucción de Alemania.



Pero no es este el modelo que hoy reproduce la miniatura que presento, sino su sucesor de 1952, de líneas más redondeadas, copiando el diseño de las pickups norteamericanas del momento y que apreciamos a continuación:



Aún conservando el mismo chasis su antecesor de pre-guerra, con el motor de gasolina 6 en línea, Opel siguió manteniendo el liderazgo en camiones livianos a pesar de la fuerte competencia del entonces novedoso Mercedes L319, los Ford FK o el Hanomag

Se fabricó en versiones camión liviano y van, con una capacidad de 1,75 toneladas, hasta casi 1960 donde fue reemplazado por una versión de capot corto denominada Blitz A.


La Miniatura

Al igual que el Hanomag L28 que mostré la semana pasada, éste modelo llegó a mi colección de forma totalmente azarosa, producto de haberlo visto en una vidriera de una casa de hobbies, hoy ya desaparecida, hace de esto unos ocho años.


Es un ejemplar fabricado por Minichamps, en 1/43, y debo confesar que me atrajo por su bonita decoración, más que por su factura o profusión de detalles, que ciertamente no tiene tantos pues se trata de un camión muy sencillo al igual que el citado Hanomag.



Casualmente también carecía de uno de sus espejos, en este caso el derecho, el cual fue reconstruído artesanalmente copiando al izquierdo, que estaba suelto en la caja, ya que el modelo estaba exhibido en la vidriera fuera de su caja, a merced del polvo y de algún inevitable toque, el que finalmente sucedió con los resultados a la vista.



Esto lógicamente fue decisivo a la hora de negociar su precio con el vendedor, quien a sabiendas de los detalles descriptos prácticamente lo liquidó con tal de que no se siguiera estropeando aún más.



Las fotos también son de aquellos años, las rescaté sólo para mostrarlo en forma individual pues hoy merecería un reportaje en conjunto con el Hanomag a modo comparativo.
Y con mejores fotos, obviamente, pues éstas no le hacen justicia.


Sin dudas la decoración es la estrella que se lleva todas las miradas.
Las bebidas gaseosas modernas, o algo así dice en el slogan.



El frotnal con el logotipo del rayo en relieve.
Y los bajos, que pese a la monocromía están muy completos, fiel a la tradición de la marca.

domingo, 8 de febrero de 2015

Hanomag L28 (1958) - Schuco 1/43

La empresa Hanomag, fundada en 1871 era un constructor alemán, productor de locomotoras de vapor, camiones, tractores y equipamiento militar, situado en Hanover Alemania, de donde proviene el acrónimo de su denominación, Hannoversche Motor AG.

Sin adentrarnos mucho en su rico y diverso historial previo, nos detenemos en el L28 que nos ocupa, que era un camión liviano, lanzado en 1950, y el primer vehículo totalmente nuevo de dicha marca luego de la II Guerra Mundial.

El diseño está en concordancia con los modelos estadounidenses de la época, donde ya era usual la configuración con los faros integrados a las aletas o guardabarros, en lugar de separados, dándole de este modo una apariencia más moderna, la que luego fue copiada por competidores locales como el Opel Blitz (1952) o el Borgward B1500 (1954)

Diseñado inicialmente para una carga útil de 1.500 kg con el tiempo fueron apareciendo versiones para más tonelaje, llegando a las tres, a medida que el motor que montaba, un Diesel de 4 cilindros refrigerado por agua de 2.8 litros de 50CV iba siendo luego potenciado con un compresor Roots impulsado por correa en V con el cual llegó a erogar unos 70CV, y cuya seña de identidad era su particular golpeteo del diesel, junto al silbido del ventilador de refrigeración.



En 1958 cambia su configuración de puertas, que ahora abren en forma normal y no hacia atrás como en los primeros modelos, y en los últimos años su parabrisas partido deja lugar a uno panorámico y curvado.

Se produjo entre 1950 y 1960, en versiones con caja playa, furgón y cabina para adaptar al uso de autobuses pequeños, carrocerías que eran fabricadas por terceros independientes.


La Miniatura

A juzgar por estos datos, y dado que Schuco no lo informa, esta hermosa miniatura a 1/43 debe ser de al menos 1958 ya que tiene las puertas con configuración normal, pero aún conserva el parabrisas dividido, o sea que no es ni el primero ni el último sino un intermedio.

La calidad destaca por sobre todo, y es lógico esperar ésto de Schuco, empezando por una pintura magistralmente aplicada sobre un molde de por sí limpio, terso y sin ninguna arista o terminación propia de la inyección de zamak, lo que enseguida sugiere algo más acorde a la resina, pero la realidad es que el metal está presente en su factura, y por lo visto de muy buena forma.


Si bien es un camión sencillo, al estilo germano sin demasiados ornamentos donde poder lucirse en una réplica, los pocos que hay están allí presentes y da gusto descubrirlos.



Empezamos como es de esperar con la calandra, sencilla pero con buen grado de realismo, la marca tampografiada en dorado, los filetes en plateado sobre rojo en parrilla y paragolpes, los faros sin ningún vestigio de rebaba o punto central, lo mismo los indicadores de viraje.
Detras de las tres barras frontales hay una rejilla microperforada que por la luz no se logró captar, pero sepan que allí está.
Lo mismo los ganchos de tiro/remolque que asoman por debajo a cada lado.
Impecable trabajo.



Acercándonos un poco más a la cabina, se observan sendos limpiaparabrisas en fino fotograbado, y una antena central en idéntica factura, quizá en esos años ya estarían provistos de radio.

El interior del habitáculo, por lo poco que sus pequeñas ventanas dejan ver reluce con todos los comandos en su sitio y correctamente identificados.

Los cambios, con mando al volante.